Todo final termina en Punto y seguido

jueves, 7 de abril de 2016

Vivir a la carrera



Por: Fátima Amairani Valles Huerta.1

Dentro del mundo en el que nos movemos actualmente y envueltos en un esquema social atraído por la tecnología, las largas jornadas de trabajo, el estrés, la falta de tiempo y algunos otros factores comenzamos un modo de “vivir a la carrera”. Un ritmo de vida que para algunos es parte de la modernidad y al que es fácil adaptarse debido a los numerosos esquemas tecnológicos y a las plataformas virtuales que nos permiten comunicarnos de manera inmediata e incluso estar en dos lugares al mismo tiempo aunque no sea de forma presencial. Para otros este “vivir a la carrera” resulta un desajuste y un desgaste no sólo físico sino también emocional.
En algunos países del mundo como Holanda o Alemania por lo general en los países desarrolladosel tiempo de ocio es un factor clave para el bienestar de su  sociedad, tanto que incluso promueven políticas públicas a favor de este, por ejemplo las jornadas laborales cortas y los horarios flexibles, lo que permite que según las estadísticas, los holandeses dediquen aproximadamente 15.4 horas al día destinadas al ocio y al cuidado personal2. Por otro lado de la moneda y queriendo alcanzar la idea de “desarrollo”, muchas sociedades han apostado por algunas medidas como el aumento de la jornada laboral de sus ciudadanos e incluso el trabajo infantil, vulnerando más la condición de los niños para acceder a muchos de sus derechos, esto derivado de los bajos ingresos que tienen las familias para cubrir sus necesidades básicas, llevando a que sus integrantes tengan que tener dos trabajos o los niños tengan que abandonar la escuela.
Últimamente este enfoque  del bienestar reflejado en un salario o en bienes materiales, deja de darle importancia al tiempo de ocio y a lo relevante que tiene para el ser humano. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad, México es el país que encabeza la lista de países con mayor número de horas laboradas al año. Las personas que cuentan con un empleo en nuestro país, trabajan aproximandaente 2,237 horas, le sigue Korea con 2,163 horas y después Grecia con 2,037 horas. Mientras que en el otro extremo se encuentra Noruega con 1,408 horas aproximadamente, Alemania con 1, 388 horas y por último Holanda con tan solo 1,380 horas por año.
Bajo estos esquemas laborales, el disfrutar de un momento de ocio resulta ser un lujo para muchos y nuestras preocupaciones se han tornado al ritmo que marca el reloj, teniendo periodos cortos de descanso incluso para tomar los alimentos. Dentro de esta lógica es preciso preguntarnos a qué le llamamos “bienestar” y reflexionar si esta idea está marcada por un crecimiento económico sin sentido que solamente haga crecer nuestras cifras macroeconómicas o en realidad se busca una verdadera calidad de vida.
En la última Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo realizada en nuestro país por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, encontramos también algunas cifras interesantes3 acerca del uso del tiempo (en particular el tiempo de entretenimiento y ocio):  la población mayor a 12 años gasta entre 13 y 14 horas semanalmente en la utilización de medios masivos de comunicación, le siguen la convivencia social entre 6 y 7 horas, el deporte y ejercicio físico con aproximadamente 5 horas a la semana, la participación en juegos y aficiones con el mismo promedio y por último con 3 horas a la semana, la asistencia a algún tipo de evento cultural o deportivo.
Respecto a las cifras podemos darnos cuenta que tenemos poco tiempo de ocio, sin embargo el que tenemos lo gastamos en la utilización de los medios de comunicación, ya sea la televisión o el uso de dispositivos móviles, un hábito que se ha generalizado ya para adultos y niños. La manera en que convivimos es también resultado de estos procesos, en el que preferimos pasar tiempo frente a una pantalla, comer algo rápido en la calle porque no tenemos tiempo, dormir a deshoras y ser víctimas del estrés laboral que generan las largas jornadas de trabajo. Es importante tomar en cuenta que los seres humanos no podemos “vivir a la carrera” incluso por cuestiones biológicas, es un tema que muchos prefieren evadir en busca del “desarrollo” pero que poco a poco va penetrando en las sociedades y que resulta de interés también para los gobiernos, ya que a largo plazo puede afectar otros ámbitos de la actividad pública.

Referencias
Instituto Nacional de Geografía y Estadística. (2014). Encuesta Nacional sobre Uso del tiempo 2014. Consultada el 1 de abril de 2016 en http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2015/especiales/especiales2015_07_2.pdf
Instituto Mexicano para la Competitivdad. (s.f.). Horas trabajadas al año vía OCDE. Consultada el 1 de abril de 2016 en  http://imco.org.mx/competitividad/horas-trabajadas-al-ano-via-ocde/






1 Estudiante del sexto semestre de la Licenciatura en Administración Pública, correo electrónico: amairanivalleshuerta@gmail.com
2 Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. (s.f). Index Better Life: Países Bajos. Consultado el 4 de abril de 2016 en http://www.oecdbetterlifeindex.org/es/countries/netherlands-es/
3 Instituto Nacional de Geografía y Estadística.(2014). Encuesta Nacional sobre Uso del tiempo 2014. Consultada el 1 de abril de 2016 en http://www.inegi.org.mx/saladeprensa/boletines/2015/especiales/especiales2015_07_2.pdf

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